
A partir de ese terrible suceso el Foro Vecinal de Seguridad de Isidro Casanova convocó a los vecinos a reunirse en la sede del Rotary Club local (Sarachaga y Madrid) para hacerle saber a las autoridades sobre las preocupaciones a cerca de las medidas de seguridad y la vulnerabilidad que viven los vecinos en el Centro de la ciudad.
El primer encuentro se efectuó el jueves 9 de junio pasado con la presencia de más de 200 personas que cuestionaron duramente a los responsables de la seguridad policial y exigieron la presencia de autoridades municipales en una próxima reunión.
Precisamente en la noche de ayer (jueves 16), nuevamente se dieron cita en el Rotary Club y en este caso se hicieron presentes (además del comisario Rubbo y el jefe Departamental Janssen) el subsecretario de Gobierno Daniel Barrera y el subsecretario de Seguridad Municipal Osvaldo Camerucci.
En una reunión muy "caliente" los funcionarios fueron interpelados duramente por los vecinos que reclamaron por mejores y mayores medidas de seguridad para Isidro Casanova. Además reprocharon a las autoridades, especialemente a Camerucci (quien demostró no estar a la altura de las circunstancias), la falta de controles en el sistema de cámaras que monitorean la ciudad.
Ante una fuerte presión vecinal, que por momentos hizo pasar a un mal trago a jefes policiales y funcionarios municipales, Barrera se comprometió que antes del 30 de junio cinco nuevos patrulleros serán incorporados a la Comisaría 1ª de Isidro Casanova. Además los vecinos se convocaron nuevamente para el próximos jueves 23 de junio para continuar debatiendo las medidas de seguridad que tienen que implementarse.